
Esta fase gélida de comienzos del invierno dejará sentir sus primeros efectos ya el lunes 3 de diciembre, con temperaturas en picado tanto en la montaña como en la llanura: heladas generalizadas en todas las ciudades del norte y frío intenso también en el centro de Italia. Las temperaturas podrían bajar de los -10 grados ya a 1.000 metros de altitud, con las primeras temperaturas récord en localidades como Asiago Marcesine y Livigno.
Volverá también la nieve, que en realidad nunca ha dejado de caer, ya que varios bancos de nubes han llevado el manto blanco al Véneto y al Trentino también en las últimas horas. Para el martes se prevén nevadas en casi todo el norte, aunque se tratará sobre todo de precipitaciones débiles; estas afectarán también a las zonas de colina, pero serán sobre todo los Apeninos los que se beneficien de nuevas nevadas, con la cota de nieve bajando hasta los 1.000 m.
Los expertos prevén que este flujo de aire frío pueda persistir al menos una semana, llevando a toda Italia a lo que ya se ha definido como el «congelador europeo», una buena perspectiva para las estaciones de esquí, que gracias a las bajas temperaturas podrán poner en marcha los sistemas de innivación artificial para preparar las pistas y hacer acopio de nieve para el invierno. Desde hace algunos días las estaciones de esquí ya han encendido los cañones de nieve, y para la próxima semana se prevén temperaturas que permitirán producir nieve las 24 horas del día.
La situación meteorológica está evolucionando, por lo que os aconsejamos que os mantengáis informados visitando las webcams en directo y el parte de nieve.

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