
La pista negra Harakiri es la más empinada de toda Austria y cuenta con una pendiente del 78 %, con un desnivel de 375 metros y una longitud de aproximadamente 1 km.
Incluso para los esquiadores expertos afrontar la Harakiri es una auténtica aventura: su pendiente del 78 % y una base siempre muy helada exigen un gran nivel de esquí, una buena preparación física y cabeza fría.
La propia estación de esquí señala algunos requisitos esenciales para poder afrontar este descenso, entre los que encontramos:
Conocimiento de las normas FIS, aptitud física, control perfecto del cuerpo, nivel de esquí superior a la media, buena técnica, estabilidad corporal y esquís y bastones adecuados.
Las caídas están a la orden del día en este trazado, por lo que además de prestar atención al propio descenso hay que mantener siempre los ojos bien abiertos para no acabar por los suelos por culpa de otros esquiadores.
La Ski Area Zillertal aconseja además probar primero la pista n.º 17, llamada «Pista del Diablo (Pista del Diavolo)», y enfrentarse a la Harakiri únicamente si no se han tenido problemas ni dudas en ese descenso.
Además de ser todo un símbolo, la Harakiri es también una atracción: de hecho, todos los viernes funciona un servicio gratuito que ofrece la posibilidad de ser fotografiado mientras se desciende por este temible trazado, una prueba perfecta para enseñar a los amigos.



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