Meteorología y nieve

Previsión de nieve 2012: ¿qué invierno nos espera?

¿Cómo será este invierno? ¡Esquiadores, snowboarders y aficionados a las raquetas de nieve ya se lo preguntan!
¿Nevará mucho o poco, las temperaturas estarán por encima o por debajo de la media, las nevadas serán homogéneas o se concentrarán al principio o al final de la temporada, nevará más en los Alpes o en los Apeninos, y dónde en particular?
Estas son solo algunas de las preguntas que todos los amantes de la nieve nos estamos haciendo después de haber guardado en el desván tumbonas y sombrillas.

Todavía es demasiado pronto para dar una respuesta y sabemos que las previsiones meteorológicas a largo plazo valen lo mismo que un boleto de lotería; sin embargo, siempre es bonito soñar con un invierno como el de 2008-2009, ¡cuando en todas las estaciones de esquí se superaron los 2 metros de nieve!

casa en la nieve

un invierno así no estaría mal :)

Hemos rastreado la red en busca de previsiones: las hipótesis que hemos encontrado son muchas y algunas de ellas muy interesantes.

1.er escenario:
El primer escenario que hemos encontrado en internet es optimista respecto al próximo invierno. La ausencia de «La Niña», unida a los posibles primeros efectos del «mínimo solar», podría dar lugar a un invierno frío y nevado.
Nadie se moja demasiado, pero parece que las esperanzas se depositan sobre todo en el «mínimo solar», cuyos efectos se esperan desde hace mucho tiempo y quizá podrían manifestarse precisamente en el invierno 2011-2012. Así pues, la posibilidad de tener temperaturas inferiores a la media hace albergar esperanzas al menos de un invierno con nieve artificial.

2.º escenario:
Otro escenario es el que prevé un invierno con temperaturas por encima de la media. Esta hipótesis nace del hecho de que el hielo del Polo Norte está en su mínimo histórico en cuanto a extensión. El calor de este verano no solo ha llevado al colapso a los glaciares de los Alpes, sino un poco a todo el hemisferio norte. Con la retirada del Polo Norte se han abierto los 2 famosos pasos, el del noroeste y el del noreste.
Para algunos, el hecho de que los glaciares del polo se hayan retirado considerablemente provocará un retraso del invierno y una llegada de corrientes árticas debilitadas, con las consiguientes temperaturas por encima de la media. Los daños en el congelador del norte se traducirían así en un invierno más suave.

3.er escenario:
Entre las diversas hipótesis encontradas en internet hay un tercer escenario, una previsión que, sin embargo, no se basa en ningún fundamento meteorológico, sino que parece fruto del síndrome de abstinencia de nieve de algún esquiador.
Para no extendernos demasiado, digamos que este enésimo escenario prevé un otoño con temperaturas normales y las primeras irrupciones de frío hacia noviembre, y después nieve abundante a partir de Navidad, con un enero gélido y un febrero muy nevado.

caballos nieve

¡una Navidad así tampoco estaría mal!

Aunque a los amantes de la nieve el escenario que más nos gusta es el tercero, podemos decir que los dos primeros parecen más probables, aunque se contradigan entre sí.
Por ahora los expertos en meteorología no se pronuncian, así que hay que conformarse con previsiones extraoficiales, esperando que el verano se vaya lo antes posible dejando paso al frío y a ¡mucha, mucha, mucha NIEVE!

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