
Durante el día de Navidad se alcanzará el pico de esta anomalía cálida con la isoterma de cero grados disparada hasta rozar o superar los 3000 metros de altitud, dejando temperaturas propias de finales de primavera que alcanzarán los 10 grados positivos en muchas estaciones de esquí.
Quienes salgan a esquiar encontrarán una nieve húmeda y pesada en las horas centrales del día y placas de hielo a primera hora debido al ciclo de fusión diurna y rehielo nocturno.
Afortunadamente, este calor anómalo empezará a remitir en la tarde-noche del día 25 con la llegada de un frente atlántico que traerá precipitaciones nocturnas y nos regalará un día de San Esteban (26 de diciembre) marcado por el regreso de la nieve en el arco alpino y en algunas estaciones de los Apeninos septentrionales, especialmente en Emilia-Romaña.
La cota de nieve se situará inicialmente en torno a los 1500-1600 metros, pero irá descendiendo con rapidez hasta rondar los 800-1000 metros durante la mañana del 26 de diciembre en varios valles alpinos.
Las nevadas serán más copiosas en los sectores noroeste y central de los Alpes, donde algunas estaciones podrían sumar entre 20 y 30 cm de nieve fresca, extendiéndose después hacia el noreste antes de remitir entre la noche del 27 y la jornada del 28 de diciembre.

No hay comentarios