Entre los numerosos deportistas de talla internacional presentes en Nissan Skipass se encontraba también Simone Origone, profesional de la disciplina más extrema de todo el panorama de los deportes de invierno: el esquí de velocidad.
Parecen trajes espaciales los que visten los atletas de este deporte para competir y batir los récords de velocidad sobre la nieve, marcas que Origone ha pulverizado conquistando la cima mundial al situarse en el primer puesto del mundo con una velocidad de 251 km por hora.
El esquiador más rápido del planeta compartió su experiencia en Skipass durante una rueda de prensa en la que fue el gran protagonista.
Tras iniciar su carrera en el esquí alpino, tuvo que abandonar dicha disciplina debido a una grave lesión. Sin embargo, él, que creció sobre la nieve, nunca renunció al sueño de superar los 200 km por hora sobre los esquís, hasta que un día, en las nieves de Francia, descubrió el mundo del kilómetro lanzado.
Ese descubrimiento le permitió volver a calzarse los esquís, empezar a trabajar en su proyecto y llegar aún más lejos. Así, tras varios años de entrenamientos e intentos, logró establecer el récord del mundo.
Simone explicó que los factores clave en esta especialidad son múltiples: las mejores pistas son aquellas capaces de ofrecer una pendiente elevada pero constante, lo que permite al esquiador incrementar su velocidad hasta el final del trazado. El equipamiento necesario está compuesto por materiales especiales: un mono plastificado que no deja pasar el aire —reduciendo así al mínimo la resistencia aerodinámica durante el descenso—, cascos realizados casi siempre a medida por expertos artesanos y esquís especiales de 238 cm de longitud y 10 cm de anchura.
Otro aspecto poco conocido es que este tipo de pistas escasea en el arco alpino. Los trazados más importantes se encuentran en Francia, destacando especialmente las estaciones de Vars y Les Arcs. Una pista de kilómetro lanzado debe ofrecer pendientes notables a lo largo de grandes distancias.
Cuando no puede desplazarse a Francia, se entrena en las pistas de casa, las de Monterosa: Origone sube a primera hora con su hermano (también plusmarquista en la misma disciplina) antes de la apertura al público y se lanza a 200 km por hora por los descensos que bajan al valle. Otra zona habitual de entrenamiento es Cervinia (Plateau Rosà), donde de vez en cuando pone a prueba su velocidad.
Y si las pistas nevadas son su terreno de competición, uno de sus campos de entrenamiento alternativos son los túneles de viento, donde el campeón italiano prueba los materiales evaluando su aerodinámica.
La próxima cita será en marzo de 2014, cuando sobre las nieves primaverales en fase de deshielo (las mejores para esta disciplina) Simone intentará superarse a sí mismo una vez más y reafirmar su liderazgo mundial en la modalidad de esquí del ¡kilómetro lanzado!



No hay comentarios