
Desde el Valle de Aosta con La Thuile y Pila hasta el Piamonte con Sestriere y Limone Piemonte, pasando por Lombardía con Adamello y Santa Caterina, y por el Trentino y el Véneto con el Dolomiti Superski.
Son muchísimas las estaciones de esquí que han abierto sus puertas este fin de semana (1-2 de diciembre) gracias a la perturbación bautizada como “Medusa”, que ha traído abundante nieve a casi todas las estaciones de esquí de los Alpes, lo que ha permitido una apertura que hasta pocos días antes parecía ya destinada a esfumarse.
En las pistas hubo una buena afluencia, aunque sin llenazo; el motivo principal es que en muchos destinos de esquí la confirmación de la apertura llegó con solo unos días de antelación, lo que impidió a la mayoría programar su primera salida a la nieve. Una sorpresa también para los profesionales del sector, que tuvieron que trabajar a destajo para volver a poner en marcha “la máquina” del turismo invernal, desde la reapertura de hoteles y restaurantes hasta la todavía más importante preparación de las pistas, que ha visto a miles de “maquinistas” de pisapistas trabajar sin descanso para acondicionar unos trazados que hasta hace unas semanas parecían prados verdes.
Pero tras este excelente fin de semana ya se mira hacia adelante, porque la próxima cita es el puente de la Inmaculada y de San Ambrosio, que puede considerarse la primera ocasión para unas vacaciones en la nieve.
Para los próximos días se esperan nuevas nevadas y, sobre todo, un fuerte descenso de las temperaturas debido a un frente de aire polar que llega a Italia; esto traerá con toda seguridad la apertura también de las estaciones de baja cota y de nuevas pistas en los dominios esquiables que ya han iniciado la temporada de esquí.

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