
El entusiasmo de las primeras horas se fue enfriando cuando los jueces y técnicos decidieron aplazar la salida un cuarto de hora a la espera de que mejorara la visibilidad. Pero la niebla no cedía. De aplazamiento en aplazamiento, la dirección de carrera fue retrasando el inicio hasta las 14:30 h, momento en que finalmente se dio luz verde a la salida de las primeras corredoras.
Tras una larga espera y no pocas controversias, la prueba dio comienzo y la primera en marcar un registro destacado fue la suiza Lara Gut: con una salida fulgurante adquirió enseguida una ventaja de 39 centésimas, cedió terreno en el tramo intermedio conservando apenas 1 centésima, pero en la parte baja, en las últimas 5 puertas, la joven helvética sacó su mejor esquí recuperando unas centésimas preciosas para colocarse en cabeza.
El gran registro de Gut (que no partía entre las máximas favoritas) fue superado poco después por la potentísima eslovena Tina Maze, que apretó los dientes para arrebatarle la primera plaza provisional del podio.
Grave accidente de Lindsey Vonn
Inmediatamente después de la gran bajada de la eslovena tomó la salida su máxima rival, la campeona estadounidense Lindsey Vonn. Con apenas unas centésimas de desventaja en el primer parcial y decidida a luchar por el oro, tras afrontar un salto a mitad de recorrido su pierna derecha cedió al aterrizar sobre la nieve blanda, sufriendo una escalofriante caída. Su rodilla derecha sufrió una violenta torsión y quedó atrapada bajo su cuerpo con el esquí aún fijado mientras se deslizaba sin control pendiente abajo; al instante se escuchó un desgarrador grito de dolor, alaridos de dolor tan intensos que fueron captados nítidamente por los micrófonos de televisión.
La gravedad del accidente hizo temer lo peor desde el primer momento; el equipo médico acudió con rapidez para atenderla en pista durante varios minutos antes de evacuarla de urgencia en helicóptero.
El grave percance de la gran favorita dejó helados tanto al público como a las propias corredoras; Elena Curtoni (que no pudo completar el recorrido) declaró nada más llegar a meta que la pista estaba impracticable debido a la nieve blanda, una opinión compartida también por los comentaristas de la RAI, quienes ya al inicio de la prueba habían expresado sus reservas por disputar la carrera en condiciones tan delicadas.
Pero “el espectáculo” continuó y, tras Vonn, también Maria Riesch, Anna Fenninger y otras destacadas especialistas quedaron fuera de combate sobre una superficie lejos de ser idónea.
En medio de tantos abandonos supieron sacar partido corredoras como Julia Mancuso, que se adjudicó la tercera posición, y la jovencísima italiana Sofia Goggia, que rozó el podio al terminar en cuarta posición a tan solo 5 centésimas de la estadounidense.
Hubo pocas celebraciones al término de una prueba marcada por los continuos aplazamientos, la falta de luz final —que obligó a cancelar la carrera tras el dorsal 36— y un gravísimo accidente.
Muchísimas polémicas:
Aplazamientos continuos
Las esquiadoras habían comenzado sus ejercicios de calentamiento a las ocho de la mañana antes de realizar el reconocimiento de pista a las 9:30 h; desde la inspección del trazado transcurrieron nada menos que 5 horas de continuos retrasos y tensa espera en la cabaña de salida. Una incertidumbre prolongada que, sin duda, pasó factura a la concentración y al tono muscular de unas deportistas listas para jugárselo todo en una cita mundialista.
Condiciones meteorológicas y de la nieve
De la niebla espesa a la nieve blanda. Las condiciones adversas condicionaron la prueba de principio a fin: primero con una espera interminable aplazando la salida cada quince minutos por un banco de niebla que incluso durante la carrera siguió dificultando la visibilidad en el tramo central de la pista, y después por las suaves temperaturas que reblandecieron la nieve fuera de la trazada, provocando la caída o eliminación de varias de las mejores especialistas.
Muchos abogaban por aplazar la prueba al día siguiente, pero la organización optó por apurar los plazos para encajar el apretado calendario mundialista. Queda la amarga sensación de un Mundial marcado ya desde su jornada inaugural por la baja de una de sus grandes estrellas, la extraordinaria Lindsey Vonn, que tendrá que seguir el resto del campeonato desde una cama de hospital.
Créditos fotográficos: Erich Spiess www.schladming2013.at


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