«Nieve en camino en los glaciares italianos»: leer este titular después de un verano con 40 grados deja sin palabras.
Parece absurdo, pero los glaciares que hasta hace pocos días agonizaban a causa de las altísimas temperaturas (15 grados a 3000 m) ahora se preparan para recibir la nieve de finales de agosto.
Un cambio brusco de temperatura nunca visto es el que presenciaremos en los próximos días: tras la borrasca que ha traído tormentas, incluso fuertes, a todo el norte, las temperaturas han bajado 10 grados tanto en la montaña como en la llanura. El hielo ha vuelto a adueñarse de las cumbres alpinas con la cota de la isoterma cero por debajo de los 3000 m durante la noche.
Pero esto no ha terminado…
Este descenso térmico es solo un anticipo de la borrasca que desde la noche del jueves afectará al norte de Italia trayendo primero lluvia y luego nieve por encima de los 3000 m.
La nieve llegará con la jornada del viernes 31 de agosto, cuando las temperaturas bajarán por debajo de cero y la nieve cubrirá los pastos ya a cota 2500 m en buena parte de las montañas del noreste.
Serán Trentino Alto Adige, Véneto y Friuli las regiones más afectadas por este regreso de la nieve y, en consecuencia, Stelvio, Marmolada y Val Senales volverán a vestir su mejor traje: el blanco.
Después de un verano tan difícil, esta extraña noticia llega como “maná caído del cielo”, pero aún es pronto para cantar victoria: el invierno todavía está lejos y difícilmente esta nevada repentina podrá borrar por completo este tórrido verano.
¡Lo que es seguro es que estamos asistiendo a alteraciones térmicas nunca vistas!



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